Para la Carrera por
Mandela nos dieron el
dorsal días antes. Vivaaaaaaa jejeje.
Tuve todo el tiempo para fijarlo de una manera perfecta. El dorsal en los
hombres va por debajo del pecho, ya que en carreras largas el dorsal pesado
hará que la prenda superior se pegue al pecho hiriéndonos las tetillas.
Así toda la ropa de la
carrera durmió preparada y pude desayunar con calma y moverme hacia el
transporte en excelentes condiciones. Me gusta la preparación para que los detalles
no me desconcentren de lo fundamental.
El nervio antes de la
carrera es inmenso. Se vuelve miedo cuando arrancas, pero ya no hay vuelta
atrás. En los últimos kilómetros el cuerpo siempre quiere jugártela y te
preguntas como rayos fuiste a dar allí y que nunca más estas locuras y etc.
Pero nada más llegar y saludar al resto del equipo, te estás preguntando e
intercambiando información con los demás corredores sobre la próxima carrera.

